Las instituciones universitarias nacionales tienen autarquía económico-financiera que se ejerce dentro del régimen de la ley 24.156, de administración financiera y sistemas de control del sector público nacional, según lo establece el Art 59 de la Ley de Educación Superior Nº 24.521.
En tanto que el Artículo 85 de nuestra Constitución Nacional determina que “El control externo del sector público nacional en sus aspectos patrimoniales, económicos, financieros y operativos, será una atribución propia del Poder Legislativo. El examen y la opinión del Poder Legislativo sobre el desempeño y situación general de la administración pública estarán sustentados en los dictámenes de la Auditoría General de la Nación.”.
Al efecto, en el año 2015 se incorpora a esa Ley de Educación Superior el Artículo 59 bis., que determina que “El control administrativo externo de las instituciones de educación superior universitarias de gestión estatal es competencia directa e indelegable de la Auditoría General de la Nación”
En ese marco corresponde a dicho instituto (AGN); La tarea de auditar a 57 Universidades públicas de todo el país.
El mismo artículo 85 de la Constitución Nacional también nos dice que “el presidente del organismo será designado a propuesta del partido político de oposición con mayor número de legisladores en el Congreso”. Por tal razón, el 30 de noviembre el Partido Justicialista postuló a Juan Manuel Olmos para ocupar el cargo y el 6 de diciembre el organismo de control fue notificado de la Resolución Conjunta del Congreso de la Nación sobre su designación.
Así es que el día 12 de diciembre de 2023 asume en la función Olmos, dirigente del PJ porteño y ex jefe de Asesores de Alberto Fernández, en reemplazo de Jesús Rodríguez. La AGN está compuesta en total por siete miembros; El presidente y también seis auditores restantes, cuyos mandatos duran ocho años. Tres son designados por Senadores y los otros tres por Diputados.
Los planes de auditoría (esto es decidir cuando y que Facultad se audita y todo lo que concita el proyecto de auditoria) los aprueba la Comisión Mixta Revisora de Cuentas del Congreso nacional, integrada por diputados y senadores. Son ellos quienes en definitiva determinan las auditorias a nuestras Facultades.
A estos días, se puede decir que Jujuy, Formosa, Córdoba están programadas y aprobadas por el Congreso para ser auditadas
Por otro lado, cumpliendo con las ultimas letras del Art 59 bis. de la Ley de Educ. Especial además hay un control diario de cada gasto y procedimiento que se realiza en las universidades. Y luego, a su vez es auditado por la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) que depende de Presidencia. Una especie de auditoría interna para todos los ministerios y dependencias de Nación (en la que también entran las Universidades Públicas).
También existe un órgano que se llama CONEAU que no audita lo económico pero si fija parámetros para la acreditación de carreras tomando criterios de excelencia académica, calidad edilicia , formación docente, etc.
Por ello, en materia externa desde su génesis las universidades nacionales al ser creadas desde el Congreso. Es este órgano, que representa a un poder del estado, quien las debe controlar.
El punto entonces es que; el Poder Ejecutivo que ahora tiene como “mandamiento” ajustar el gasto público y controlar exhaustivamente el uso y destino de fondos, se ve impedido de conocer y controlar con precisión y actualidad el destino riguroso de esos recursos, en aras del perjurado superávit fiscal.
Es por todos sabido que así las cosas, las auditorias pueden perderse en los laberintos de la trenza política y parlamentaria, ser objetos de alguna componenda o negociación entre los distintos intereses políticos que deben pasar por el Congreso. O, NO HACERSE. Como pasa hace 10 años, según lo dicho por el propio presidente de la Auditoría General de la Nación; Juan Manuel Olmos.
Ver Diario la Nación del 24 de abril de 2024 - https://www.lanacion.com.ar/politica/el-presidente-de-la-agn-explico-por-que-solo-se-audito-una-facultad-de-la-uba-en-10-anos-y-senalo-al-nid24042024/
A los pocos días de esa noticia dicha por el titular de la Auditoria General, Javier Fernández, decano de los auditores, ante una consulta de Infobae- destacó que el organismo de control que depende del Poder Legislativo realizó evaluaciones sobre los estudios realizados en los últimos diez años: en la Facultad de Psicología de la UBA y las universidades del Litoral, de Rosario, José C. Paz, Tucumán, Formosa y Jujuy. Ver Infobae del 24 de abril, pasado.
https://www.infobae.com/politica/2024/04/24/la-agn-difundio-el-listado-de-las-auditorias-realizadas-en-las-universidades-nacionales/
Ambos integrantes de la Auditoria General brindaron a distintos medio información disímil y confusa. Entre otras a las que uno pudo acceder pero de igual sentido. Dejándose entrever un impreciso panorama sobre lo que representa el principal instituto auditor.
En la opinión pública, muchos salieron a discutir defendiendo sobre la potestad del órgano auditor del manejo de fondos. Pero otros, nos seguimos preguntando; Si hay que auditar y volver a auditar, ¿a quién le molesta?.
Por cierto; las auditorías de auditorías son prácticas usadas en el mundo de los negocios. Pues Interesa evaluar la confiabilidad del primer auditor.
Ése es el reclamo que se generó en la opinión pública en la semana.
Este es el tema que se disparó y que muchos asimilan equivocadamente como contrapartida a la reciente Marcha en defensa a la Universidad pública, a la cual creo que todos defendemos. Me incluyo de cuerpo entero.
En general, creo que en el medio de todo esto; la polémica significó para muchos la oportunidad de expresión.
En Corrientes, siendo egresado de la Facultad de Derecho, de la Universidad Nacional del Nordeste (Universidad Pública) sostengo mi opinión sobre el pernicioso ingreso a la Facultad de Medicina y la “Morada Reducción” en nuestras facultades, utilizada como guarida o trampolín político hacia el poder provincial.
Eso ocurre acá, muchos compartimos y conocemos el problema.
Pero el país entero, también se hizo eco del alarde auditable surgido desde las “Fuerzas del cielo”.
Entonces, lo de las auditorias casi con igual acústica que la misma marcha, no es ignorancia, ni casualidad. Ni fué contra la educación pública.
Es más, aunque hubieron “colados” de los dos lados. Creo que quienes marcharon y quienes pidieron auditorias, ambos “en su mayoría” votaron a Milei.
El cambio que se manifestó en la sociedad argentina en las últimas elecciones es tan evidente como innegable. Pero sobre todo creo que es irreversible. De una forma u otra el actual oficialismo nacional y la propia oposición saben que el poder soberano del pueblo; hizo sentir su irreducible potestad.
Ahora, nuestra mejor posición es mantenernos activos. Celosos custodios del poder que periódicamente delegamos a nuestros mandatarios. Sin estridencias, fanatismos, ni obsecuencias enceguecedoras. Buscando lo mejor para nuestra sociedad y en eso creo que “lo que abunda no daña”, o como lo diría un gran general “la gente es buena, pero si se la controla es mejor”.

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